jueves, 1 de diciembre de 2011

DEDICADO A TODAS LAS SORAYAS QUE CREEN QUE VAN A HEREDAR LA EMPRESA

MAGNIFICO ARTÍCULO DEL BLOG: http://molinos1282.blogspot.com/2011/11/querida.html, NO AÑADO NI QUITO PORQUE NUNCA LO HUBIERA PODIDO EXPRESAR MEJOR, GRACIAS POR SENTIR QUE NO FUI UNA BUENA CIUDADANA PUES YO SI USE MI BAJA MATERNAL Y A MUCHA HONRA.

QUERIDA,

Me hirvió la sangre, me chirriaron los dientes y me clavé las uñas en las manos cuando te vi el domingo en la televisión sonriendo a pantalla y vendiendo humo político mientras respondías a las preguntas diciendo “el crío”.

Antes de que creas que esta es una crítica gratuita de alguien que no comparte tus ideas políticas te diré que la hostilidad que me has provocado no tiene nada que ver con tu perfil político. Va por otro lado….y es mucho peor.

Apuesto a que pensabas que aparecer públicamente en tu “trabajo” una semana después de dar a luz iba a ser considerado una actitud ejemplar, un modelo a seguir. Apuesto a que pensaste que cuando la gente te viera, iba a decir: Mírala, que responsable y que sacrificada…una semana después de dar a luz y ya está en su puesto de trabajo, dándolo todo por el país. Es una tía en la que se puede confiar porque es trabajadora y responsable”.

Seguro que pensaste eso, y estabas tan contenta. No me cabrea y me hostiliza tu cortedad de miras y tu afán de protagonismo. Lo que me cabrea hasta extremos que no alcanzaba desde que otra como tú, embarazada de 8 meses fue a Afganistán, es que nos toméis a las demás mujeres por completas idiotas.
Te voy a explicar lo que significa que tú estés currando a una semana de dar a luz. Voy a explicarte muy clarito las implicaciones que tiene tu sentido absurdo de la responsabilidad y tus ganas de pegar el careto.

1.- Conseguir que las mujeres tuvieran derecho a un permiso de 16 semanas para cuidar de sus hijos, ha costado mucho trabajo y esfuerzo. Ha exigido concienciar a los empresarios y empleadores de lo necesario que era ese periodo de tiempo para cuidar al bebe. Son 16 semanas, sé que se pueden hacer largas por propia experiencia, pero tampoco son un periodo tan largo como para que no hubieran podido pasar sin ti en tu supercurro. Que tu aparezcas a la semana de dar a luz en el curro…lo que dice es “las 16 semanas son superfluas…se puede volver a currar en cualquier momento”.

2.- Lamentablemente se supone que tú debes dar ejemplo…a alguien. Tranquila que no son muchas mujeres las que te tienen como ejemplo, pero igual que se supone que un político debe ser un ejemplo de honradez, una mujer en la política debería dar ejemplo de lo importante que es saber conciliar, esa palabra con la que os llenáis la boca todas. Tu ejemplo es, yo no sé conciliar y básicamente me la pela, dejo al niño y me vengo a repartir ministerios y limpiar las sillas donde estaban los otros y ahora van a estar los míos.

3.- Tu aparición recién parida dice: “Tengo que volver al curro rápido porque si no lo mismo cuando vuelva después del permiso al que legalmente tengo derecho me han quitado el trabajo”. Que traspasado a la gente normal quiere decir, si os cogéis el permiso que legalmente os corresponde…lo lógico es que cuando volváis os hayan dejado de lado en vuestro trabajo.

4.- Ya sé lo que me vas a decir…es que mi trabajo tiene unas circunstancias concretas, es importante, es vital. Si, ya sé…tienes el síndrome de “mi trabajo es darle al ON del sol para que la humanidad arranque cada día”...pero tengo malas noticias para ti: tu trabajo es exactamente igual de importante que muchos otros y mucho menos importante que algunos que se me ocurren. O me vas a decir que jugar a conspirar, dar ruedas de prensa, hacer interpretaciones torticeras de la realidad y mirar cuanto poder tienes en la cartera es más importante que por ejemplo ser cirujana de trasplantes, profesora, enfermera o cualquier otra cosa de esas que de verdad sirven para algo.

Aún así, lo importante de esto no es si tu trabajo es o no es vital para la humanidad, si tú estas contenta por mi estupendo. Lo grave es el mensaje que das: vosotras piltrafillas con vuestros puestos de cajeras, secretarias, comerciales, dependientas, administrativas de cualquier clase, ingenieras, arquitectas, ópticas, químicas, físicas…, podéis tener un permiso de 16 semanas porque al fin y al cabo vuestros trabajos son poco importantes…yo como soy guay y quiero ser más guay todavía no puedo cogerme esas 16 semanas. Es decir, “si queréis tener un buen trabajo de responsabilidad y que os respeten…amigas...no os cojaís la baja de maternidad”.

Años de pelear por algo a la puta basura por tu afán de protagonismo.

5.- Conciliación es una palabra que en tu boca suena a insulto. Conciliar no es lo que tú haces. Cuando estás forrada de pasta como para tener ayuda en casa que se quede con tu bebe RECIEN NACIDO o en tu curro son tan comprensivos como para llevártelo allí al despachito de 50 metros cuadrados...eso no es conciliación. Conciliar, reina mora...es ganar 900 euros, que no te den plaza en una guardería pública, que tu familia viva lejos y no puedan ocuparse del bebé y tener que currar 8 horas clavadas sin posibilidad de decir: uy...no vengo que el bebé está malo…y a pesar de todo...conseguir organizarte para ser buena en el curro y ocuparte de tus hijos… Quiero decir que si buscas conciliar en el diccionario, jamás saldrá tu foto.

Para que veas que no soy tan malvada como para decirte que deberías haberte privado de la fiesta de chuparos las pollas...perdón...de la fiesta por el triunfo, entendiendo que quisieras ir  a celebrarlo a la oficina, con tus amigos y tus colegas. Tener un niño no significa no salir de casa para nada, pero...lo que te delató querida...es que tú no querías solo participar de la fiesta...querias pegar el careto, ser el perejil de todas las salsas, que quedara claro que nadie iba a quitarte el sitio…aún a costa de tu maternidad y tu “crio”….

Por supuesto que te estés saltando la ley que establece que las 6 primeras semanas son de OBLIGATORIO descanso para la madre.., ya ni lo considero, porque total... ¿para qué va a cumplir la ley una mujer que se supone que tiene y va a tener un papel fundamental en la promulgación de las leyes durante los próximos 4 años? Tonterías sin importancias…y ya se sabe...quien hace la ley hace la trampa.

Me jode hasta el infinito el uso torticero, interesado y fuera de la realidad que hacéis del embarazo y la crianza. Con vuestra pose lo único que conseguís es pisotear lo que han conseguido otras, burlaros de los esfuerzos diarios de mogollón de madres que trabajan fuera de casa, a las que les mola su curro, quieren hacerlo bien, tienen ambiciones por mejorar y a la vez cuidan de sus hijos lo mejor que saben.

Lo peor no es que me parezcáis unas memas...lo peor es que nos tomáis a las demás por memas.

Ahora, estoy esperando la próxima entrevista  en la que digas que “la maternidad es lo más importante que te ha pasado, que te ha cambiado la vida y que como todas las mujeres tienes que hacer malabarismos para conciliar tu papel de madre y trabajadora

…ya me estoy descojonando..por no llorar.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

SAMPEDRO, no tengo palabras, la claridad de la experiencia.

PFotografía de archivo de José Luis Sampedro.

Fotografía de archivo de José Luis Sampedro.

Nunca ha sabido dónde estaba la tecla de la máquina que multiplicaba el dinero, porque era la misma que la que ponía en marcha la de las injusticias. Ha sido un economista fallido. No ha servido para los intereses, se educó en los valores.
Quizás tenga que ver con la España que le arrebataron y a la que no pudo volver ya más. Por eso dice entender a los más jóvenes que él, los que se movilizan desde el 15 de mayo de 2011 contra la voracidad de un sistema que ultima su macabro proyecto: desprender al pueblo de la soberanía. José Luis Sampedro (Barcelona, 1917) habla de avance, no de progreso, de libertad y no liberalismo, también de igualdad y de fraternidad. Y todos le entienden. Y le aplauden, aunque les exija que se esfuercen por ejercer su libertad de pensamiento contra el adocenamiento.
Ayer, el Ministerio de Cultura reconocía su trayectoria literaria con el Premio Nacional de las Letras, dotado con 40.000 euros, por ser "uno de los más importantes escritores vivos en lengua castellana, así como una referencia intelectual y moral de primer orden en la España de la segunda mitad del siglo XX", destacó Cultura. Además, el comunicado del premio subrayó los efectos del pensamiento del economista y novelista sobre "la realidad social". "Aboga por una economía más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos", añadía. El propio autor resume la maldad de estos días de la siguiente manera: "Los economistas se dividen en dos: los que hacen más ricos a los ricos y los que hacen menos pobres a los pobres. Buena parte de lo que está pasando hoy tienen la culpa los primeros", dijo en la conferencia que dio hace un mes en la Fundación Juan March, y allí, en el auditorio de un banco, no había una butaca libre, ni espectador que dejara de aplaudir con cada fogonazo de inteligencia.

El rostro de la sabiduría

El último de los humanistas escribe sobre una tabla roída, tan suave como el papel de los periódicos que maneja cada día. A ella se agarra después de leerlos, como un náufrago angustiado por los acontecimientos. Por el aspecto, la tabla ha debido salvar a Sampedro de unas cuantas mareas, aferrado a sus ideas. El autor de Escribir es vivir (2003) es elegante y con el paso de los años, a punto de cumplir los 95, no ha caído en las garras del cinismo, ni ha perdido el sentido del humor. Incluso tiene un aire a Unamuno y Saramago, cualquiera diría que la sabiduría tiende a un rostro. Sin embargo, no podrá deshacerse de una "mancha" en su currículo: casi todos los ministros de Economía de este país han sido alumnos suyos: Boyer, Solchaga, Solbes, Salgado. "Hasta el director de El Corte Inglés", dice Sampedro.
Para Cultura, "es una referencia intelectual y moral de primer orden"
Es un hombre que conoce bien la Administración por dentro. A la edad de 30 años trabajó para un ministro de Comercio, en unas condiciones únicas: aquel cargo quería tenerle tan cerca para consultarle constantemente, que le metió a trabajar en el váter de su despacho. "Era muy amplio", recuerda el maestro.
Por entonces arranca también su carrera como novelista:Congreso de Estocolmo (1952) y El río que nos lleva (1961), dos libros de un autor novicio. Si en la primera dibuja un ambiente cosmopolita, en la segunda acerca su escrito a la novela neorrealista de oficios, al centrarse en el trabajo de los conductores de troncos del río Tajo. El director Antonio del Real popularizó el libro, en 1989. El río que nos lleva es su primer canto público a la vida libre y comprometida.
Ha sido en su tercera madurez cuando ha recobrado el germen de la rebeldía y la intención libertaria, que permanecían latentes y camuflados entre las líneas, escondidas de la censura. Y ha publicado novelas para un cambio de paradigma social, como El mercado y la globalización(2002), Sobre política, mercado y convivencia (2006) y Economía humanista. Algo más que cifras(2009).
Pero la segunda oportunidad de Sampedro, como novelista, llegó en los años ochenta y noventa, momento en el que se recuperó la presencia de creadores que habían quedado al margen en las décadas pasadas, ya fuera por ir a contrapelo de la estética dominante, ya porque vivían lejos de las capitales. Junto a Sampedro se rescató a Antonio Gamoneda, José Antonio Muñoz Rojas, Francisco Pino, Julia Uceda, Juan Iturralde, Ramiro Pinilla o Juan Eduardo Zúñiga. Algunos de ellos fueron barajados por el jurado, ayer, como candidatos al Nacional de las Letras.
De hecho, con la publicación de Octubre, octubre, en 1981, Sampedro protagonizó una de las sorpresas literarias de la década. Es la novela de la transición, de la ansiedad por acabar de una vez con la España secuestrada por el franquismo. El éxito de esta novela se vio prolongado, en 1985, con la salida de La sonrisa etrusca, que junto con La vieja sirena (1990), supuso la oportunidad para recuperar los materiales de los años cincuenta y sesenta que habían caído en el olvido. Él mismo reconoce que como novelista ha escrito "por necesidad". "No sé si bien o mal, pero lo he hecho lo mejor que he podido".

De jesuita a anarquista

Sampedro es un extraordinario caso de la lucha contra el sometimiento al que conduce la ignorancia. A los 9 quería ser jesuita y a los 19 anarquista, de quienes aprendió "un credo imborrable": "Ni Dios, ni amo". Combatió también con el bando rebelde, cuando Santander cayó en sus dominios. "Para falangistas y comunistas fui un peligro fusilable", resume de sí mismo. Aunque la noticia del premio sorprendió a Sampedro camino de La Cala de Mijas, donde pasa los inviernos con su mujer, Olga Lucas, reconoció estar "muy satisfecho y muy contento".
Casi todos los ministros de Economía han sido alumnos suyos
"Sois diferentes por necesidad porque la vida es cambio y evolución. Es importante que en ese cambio no perdáis vuestra personalidad", soltó el pasado octubre en la plaza de Chamberí, donde se celebraba una asamblea del 15-M. También habló de su mayor preocupación: la educación. O, mejor, la falta de educación. "Vivir en paz es un objetivo, pero para eso deben educarnos y estamos haciendo todo lo contrario", explicaba en una entrevista a Público en marzo.
"La solución a largo plazo de todo es la educación, la preparación de los seres humanos. Ahí tendríamos que hacer progreso y desarrollo. Lo primero es que la gente razone y piense por su cuenta. Nos están educando al revés, nos educan para producir y consumir. Nadie nos prepara para ser más humanos, para ser mejores. Dicen que no hay alternativa, ¡cómo que no! Ser mejores en vez de tener más cosas. La alternativa es educar para ser mejores", reconocía, horrorizado con la catástrofe de Fukushima.
¿Cuál es el dibujo del ser humano contemporáneo para Sampedro? Un ser muy poderoso en técnica y muy ignorante en sabiduría, que desconoce cómo gestionar el exceso de ciencia que ha sido capaz de desarrollar, que basa sus relaciones en un afán de superación, incapaz de no matarse entre vecinos. "Nos creemos dioses y hacemos lo que no podemos hacer", resume.

"Europa está reunida"

No se le ha oído jamás legitimar la cultura con bases economicistas. Sampedro no habla del PIB para librar a la cultura de la sospecha del recorte. ¿Por qué? "Porque el PIB no es la medida del bienestar", zanja. Tampoco el bienestar está en la Europa que hemos construido.
Como novelista, arrancó en los años cincuenta y despegó en los ochenta
Sampedro ha evolucionado hacia el escepticismo, él, que la vio nacer en los años cincuenta. Explica de manera sencilla lo que le pasa a Europa, por qué no atiende: "Europa está reunida". Y más dramático: "Europa está hundida y con ella se hunde el capitalismo. No hace nada de lo que tenía que hacer. Llevan 50 años tratando de ponerse de acuerdo, pero han fracaso. Asistimos a la decadencia de Europa: no se ha unificado, ni se unificará".
También se ha mostrado muy crítico con Rajoy antes de su llegada al Gobierno. En marzo aseguraba que si el PP obtenía la victoria "no se la habrá ganado". "Rajoy jamás ha tenido una sola idea y para una vez que fue al público con un papel apuntado, le hicieron una pregunta pactada y no supo qué contestar. Sería el presidente ideal de Europa, porque entonces Europa no haría absolutamente nada". Pero en aquella entrevista también tuvo palos para el PSOE, de quien dijo que hacía programas de la derecha "en asuntos como la educación", porque era un Gobierno "capitalista que depende de los financieros, como el PP". "La diferencia es que el PP se regodeará apretando los tornillos de la explotación", punto seguido.