viernes, 22 de julio de 2011

Resumen de la reunión en el IES BEATRIZ GALINDO


Durante 3 horas fue interviniendo mucha gente dando su opinión. Desde el primer momento, se palpaba un sentimiento de rabia, pero también de lucha. Por primera vez desde que yo llevo en esto (5 años) me sentí un poco orgulloso del colectivo. Al menos se está intentando. La gran mayoría de la gente estaba, desde el minuto 1, a favor de la huelga. Parece que eso está bastante claro y va a ser inevitable (afortunadamente). Ahora, ¿cómo organizarla para que sea masiva? Buena parte de las intervenciones giraban en torno a eso.

Se habló de muchas iniciativas, todas ellas positivas e interesantes: crear una web que aglutine toda la información, crear distintivos (pegatinas) para llevarlos siempre puestos en clase, pancartas, informar a las AMPAS, a los estudiantes, a los padres, manejar eficazmente las redes, aprovecharse del tirón del 15M y también de su apoyo (allí había bastantes profesores que también pertenecían a este movimiento)... También se le dio bastante caña a los sindicatos (estaban los 4 allí presidiendo la mesa y aguantando el tirón) y a los directores de los centros. Alguien los acusó de incompetentes.

Pero el meollo de la cuestión era ¿cuándo hacer la huelga? Hubo 2 posturas muy claras:

1) Empezar el día 1 ya. No hacer los exámenes de septiembre y evitar a toda costa que empezara el curso. Inconveniente: la falta lógica de información para con la gran mayoría de los compañeros y, quizás, también con las familias.

2) Utilizar las 2 primeras semanas de septiembre para informar a todos los compañeros (solicitando un claustro extraordinario), para reunirnos con las AMPAS, con los padres y para explicar a toda la sociedad lo que está pasando. Luego, a partir del 14, huelga. Inconveniente: marear demasiado la perdiz y que la gente se fuera desinflando.

Todo el mundo estaba de acuerdo, no obstante, en que no valía con una huelga de 1 o 2 días. No se habló de huelga indefinida (tampoco se descartó), pero sí se habló de varios días y, sobre todo, de elegir bien las fechas y los objetivos.

Como conslusión final se nos pidió algo que es básico como punto de partida: la información. Tenemos que informar a todo el mundo que podamos, pero especialmente a los compañeros que aún no están al tanto. Es importantísimo llegar en septiembre a los centros con la máxima información posible. Para eso se pidió ayuda a todas las plataformas digitales y a la red, aunténtico motor de la información y la movilización actual, como sabemos.

Se dijo que el 30 de agosto se celebraría otra asamblea para ir concretando algunos puntos más y para solicitar ya cosas concretas en los centros. Los sindicatos sacarán hoy mismo o mañana (junto con otras plataformas) un comunicado oficial con diversos puntos. También se habló de crear un manifiesto.
Algunos compañeros han hecho hincapié (de forma inteligente) en no cometer un error que yo creo que Espe y Luci están convencidas que vamos a cometer seguro:

No podamos hacer nada que menoscabe nuestra ya paupérrima imagen ante la sociedad. Un paso en falso en ese sentido y estamos muertos. El gobierno de la comunidad está convencido de que vamos a caer en esa trampa y que nuestra protesta va a ser la que nos acabe dando el tiro de gracia. Para evitar eso, hay que hacer bien 2 cosas, desde mi punto de vista:

1) Informar, informar e informar. A través de los medios, de las redes y de forma presencial. Esto será dificilísimo porque habrá que convencer a cada ciudadano de los que piensa que los maestros y profesores son "unos vagos, afortunados y desagradecidos que no quieren trabajar ni 20 horas", de que no es así y de que el problema no somos nosotros, sino el propio sistema educativo.

2) No podemos hacer nada que perjudique a los alumnos o que ponga en peligro la confianza de los padres en la educación pública. No hacer exámenes o boicotear las matrículas, por ejemplo, igual se puede volver en nuestra contra.

La Administración solo nos puede atacar de una forma: hablando de nuestra poca profesionalidad. Hay que ser listos y no hacer nada que acabe arrojando más mie.rda sobre nosotros y que acabe convenciendo a los padres de llevar a sus hijos a la concertada, "donde no hay tantos líos".

¿Cómo hacer esto? Pues ahí está el reto.

Yo creo que hay que resaltar lo mejor que tiene la educacion pública con respecto a la concertada: la pluralidad, la atención a la diversidad, la orientación, la acción tutorial, la libertad, la no segregación de alumnos, el apoyo individualizado... todas esas cosas que la Consejería se está cargando (porque sabe que no lo pueden ofrecer los concertados).                                                                                                                                                                                                               

En fin, muchas cosas...


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Mi opinión sobre la asamblea ha sido bastante positiva, aunque con cautela. Me ha sorprendido la cantidad de gente que había y lo cabreados que estábamos todos (al hablar con compañeros, la máxima era clara: "ya no podemos aguantar más, hay que hacer algo de una vez por todas".

A mí (como a muchísimos de los asistentes) el cuerpo me tira lo de ir a la huelga ya el día 1 de septiembre. Paralizar el sistema desde ese mismo día, bloquear las matrículas, colpasar la petición de cupos... Pero entiendo perfectamente el inconveniente que comentaba antes: es imposible que una huelga sea masiva convocándola a mediados de agosto. Es necesario que se creen claustros y asambleas informativas durante los primeros días para intentar unir a todo el colectivo.

Porque esa era la palabra más repetida (después de "huelga":unión. Yo he visto a la gente con ganas de luchar y con fuerza para hacerlo. Otra cosa es el número de efectivos que consigamos reunir...

Para terminar, y con respecto a esto del número de gente, me han gustado las palabras de una de las sindicalistas que estaban en la mesa. Ha dicho una verdad como un templo: ésta no va a ser una movilización más; va a ser, posiblemente, el enfrentamiento más importante desde las huelgas de finales de los 80. Pero para ir a la guerra (ha dicho eso: esto es una guerra para salvar a la educación pública, no hay otra forma de verlo) tenemos que tener un número de "soldados" lo suficientemente importantes como para poder ganar. Si conseguirmos que el 77-80% de los compañeros apoyen la huelga, ganaremos seguro. Menos de ese seguimiento, será una derrota definitiva.

Yo he salido contento porque he visto rabia y ganas de liarla en la gente. Pero claro, éramos 1000 personas... falta convencer a los otros 45.000 compañeros. Si se pudiera extender a todo el mundo el espíritu que había hoy en la asamblea, Peggy Figar y Cruela Delibes no encontrarían campo para correr. Victoria asegurada. Pero, obviamente, ese es el gran problema: formar una piña e ir con todos y a por todas.


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Lo peor: conseguir que los compañeros se olviden de guerras políticas, de partidos, de rojos masones y de fachas y ser, por una vez, una piña. Si lo conseguimos, tenemos opciones de ganar.

Lo mejor: hay ganas.


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Perdonad por la extensión, pero han sido 3 horas y media de asambleas, y seguro que se me han quedado muchas cosas por comentar. A ver si otros compañeros van puntualizándolas y dando también su opinión.

Un saludo.    

1 comentario:

marta dijo...

Este resumen me lo ha echo llegar una compañera, si tenéis algo más por favor publicad-lo